Creo que hay un temor subyacente de que el Internet o las computadoras podrán reemplazar algún día a nuestra querida profesión,  ¿ pero es probable que estos temores  se hagan realidad?

Pienso que esto no va a ocurrir. A continuación daré mis razones. Espero sus comentarios.

LA EVOLUCIÓN

Probablemente el que va a desaparecer es el profesor 0.5, aquel que frente a sus alumnos, dicta su clase leyendo las viejas notas de su cuaderno, que conserva como su mas preciado tesoro. Su desaparición estará inducida por la aparición del

PROFESOR 2.0

Un profesor que utiliza con sabiduría todas las herramientas de la web 2, a su disposición y las herramientas de sus alumnos para incrementar el aprendizaje colaborativo. Un profesor que mezcla la pedagogía, las redes sociales, su expertis en la asignatura que ha impartido por años y sus  habilidades en el manejo de tecnología, fomentando el aprendizaje sincrónico y asincrónico ya sea en un entorno físico o digital y que lo hace de una manera que realmente impulsa la adquisición de competencias y no la repetición memorística o la realización de los ejercicios. (Modelo TPCK = Technologic-Pedagogy-Content-Knowledge), este es el docente que nunca desaparecerá.

EL INGREDIENTE QUE FALTA

El aprendizaje en línea es sin duda la explosión (que se duplicará en los próximos 10 años), y que bajo la opinión de otros blogfesores, se cuestiona si habrá la necesidad de construir aulas en los años por venir.

¿Porqué los estudiantes tienen que ir al salón de clases por la información?  La información esta disponible 24/7  en Internet.

¿Para qué acudir entonces a un salón de clases?. ¿Para memorizar datos inertes que se olvidan luego del exámen escrito que sigue?

Definitivamente el rol del docente del siglo XXI tiene que modificarse para pasar de ser un mero transmisor de información hacia a un docente facilitador que promueva el aprendizaje colaborativo, por proyectos, con diversos criterios de evaluación y que entienda perfectamente que sus estudiantes viven el mundo de una forma muy distinta  a como nosotros lo vivimos cuando fuimos estudiantes.

Ante la falta de profesores 2.0, los sistemas de educación basados en modelos e-learning aún no está funcionando muy bien en muchos contextos.  Las tasas de matriculación al sistema e-learning son bastante bajas, incluso con menos del 5% de los estudiantes que aprovechan la oferta educativa de algunas instituciones educativas,  y que en la mayoría de los casos es una modalidad b-learning (presencial y a distancia). Al menos en Baja California, no conozco ninguna institución que tenga un programa de licenciatura o posgrado 100% a distancia.
 
¿Porque ocurre esto?
 
La motivación intrínseca. A menudo ocurre debido a que la oferta educativa on-line no logra enganchar a los estudiantes. Las instituciones educativas del nivel medio superior tampoco se han aventurado a innovar su oferta, por ejemplo, ofreciendo sus cursos de remediación (recursamiento le llaman) en modalidad b-learning, como una estrategia de culturalización para que el alumno aprenda a aprender de manera autónoma, como lo establecen las competencias genéricas que determinan el perfil del egresado, en el Sistema Nacional de Bachillerato.
 
La motivación extrínseca. Si bien soy la última persona que piensa que los profesores usen las famosas “orejas de burro”  o bien la famosa frase: “sientate, callate y copia”,  sin duda son elementos que inhiben y hacen inviable cualquier iniciativa de innovación educativa basada en modelos e-learning.
 
El gran  impacto se da cuando se trabaja en ambientes de colaboración, y cuando los estudiantes trabajan en proyectos con un “couch” que esta siempre detrás de sus esfuerzos, dándose cuenta de dónde y cuándo tiene que intervenir para ayudarlos a alcanzar sus objetivos de aprendizaje.
 
Justamente como describí la evolución de la profesión docente que esta ocurriendo en estos tiempos, también hay que dar cuenta de la evolución que veo en las estrategias de aprendizaje, entornos, plataformas y materiales para el aprendizaje, enfoques pedagógicos y certificación de competencias, tanto del docente, como del alumno. ¿Alguien ya entendió esta evolución y la sigue?. Parece que la industria de cómputo y telecomunicaciones si. También una cantidad importante de docentes que se han estado actualizando en temas relacionados a la integración curricular de tic-web2 a los procesos de enseñanza-aprendizaje. 
 
Cada nueva evolución nos demandará ciertas habilidades, que de una u otra forma tendremos que adquirir, sin embargo, el reto esta en que los tomadores de desiciones lo entiendan y que en verdad se preocupen por los estudiantes, que estén presentes de la forma en que una máquina definitivamente nunca lo podrá hacer.