Los alumnos que nos esta tocando educar para la vida y el trabajo (Milenials o Nativos Digitales), son muy distintos a la época en la que los docentes en actividad eran cuando cursaron la secundaria o la preparatoria.

El cambio cultural que se ha detonado por la invasión de los dispositivos tecnológicos y el Internet esta demandando que los docentes dejen atrás la memorización de conceptos y el conductismo en el aula de clase. 

No olvidemos que en México, según datos de la AMIPCI en el año 2014 53.9 millones de mexicanos se conectaron a Internet desde algún tipo de dispositivo móvil o de escritorio, cantidad aumentando a tasas de crecimiento superiores al 10% anual y donde el grueso de usuarios (26%) esta entre los 13 y 18 años de edad. La penetración de las redes sociales también es un dato importante a considerar es que el 85% de los usuarios tienen como actividad principal conectarse a una red social dejando atrás a la búsqueda de información.

Cambio de paradigma

Pasar de un modelo de enseñanza centrado en el profesor a otro centrado en el alumno es el principal reto que tienen los diseñadores de programas de estudio. Tal como están organizados los contenidos y las aulas, un modelo centrado en el alumno no daría los resultados esperados. Un alumno motivado para aprender en un ambiente poderoso (Ventilación – iluminación – tecnología – pedagogía) podría ser la formula para desarrollar el nivel de pensamiento critico de los estudiantes, que según los resultados de las pruebas estandarizadas del año 2012, México se ubica en el lugar 53 de 65 del ranking PISA, de los países miembros de la OCDE.

En lo que se refiere a la pedagogía, la apuesta seria por el método de aprendizaje basado en problemas ABP donde los alumnos participantes analizan problemas reales de la comunidad en la que viven, de su país o del mundo, e indagan sobre esas problemáticas y proponen soluciones. Bajo esta metodología, el proceso de aprendizaje esta centrado en el alumno, que utilizando los recursos de tecnología puede acceder a información que le permita convertirla en nuevo conocimiento. La metodología del ABP fomenta el trabajo colaborativo y la resolución de conflictos, habilidades socioemocionales que el alumno debe dominar para desarrollarse con éxito en el mundo globalizado que le ha tocado vivir.

Para lograr un modelo educativo centrado en el alumno, el docente debe cambiar de rol, convirtiéndose en facilitador, tutor, consejero, guía,  y asesor del estudiante.

Adaptación a las nuevas y cambiantes tecnologías, aprender-desaprender, creación de entornos personales de aprendizaje (PLN) , aprendizaje autónomo y colaborativo (MOOC’s) , desarrollo de habilidades de pensamiento critico son los desafíos a los que tiene que enfrentarse el docente del Siglo XXI. Todo esto se puede lograr con la motivación intrínseca (Vocación) y una motivación extrinseca (Reconocimiento social a la labor docente) que cada docente pueda tener.

Por otra parte, la autoridad educativa debe dejar de lado la creencia de que con el solo hecho de dotar de computadoras portátiles o tablets a todos los estudiantes, alcanzaran la tan ansiada calidad en la educación. Rediseñar las aulas, modificar los programas de estudio, conectividad y formación docente en el uso creativo e inteligente de las Tics son acciones que aun no veo por ningún lado, ni siquiera en planes de política pública.

 

Julio Avilés Romero

Presidente de ABTE