Teléfonos inteligentes en la escuela: ¿Prohibir o permitir? Esta NO es la pregunta.

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Hay una controversia creciente entre directores de escuela, maestros y padres de familia sobre la utilidad o daño que provoca en los adolescentes y jóvenes estudiantes el estar tanto tiempo pegado a la pantalla y la tentación creciente de prohibir su uso en la escuela.

Mas tiempo frente al celular y el multitasking son dos tendencias en pleno crecimiento en este Siglo XXI. Según los últimos datos disponibles de la Asociación Mexicana de Internet, el ultimo estudio sobre hábitos de los usuarios de Internet en México, el 71% de los 78 millones de mexicanos usuarios de Internet, se conectan desde un teléfono móvil.

15vo. Estudio Sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2019.
Asociación de Internet MX.

A decir de estudios científicos, mas tiempo en las pantallas deteriora la capacidad de los adolescentes y jóvenes para aprender con profundidad y el multitasking reduce las capacidades de productividad en los adultos.

Si usted es docente en el nivel secundaria, medio superior o superior, notará la gran cantidad de estudiantes (los llamaría SmarthPhone Zombies) que deambulan por los pasillos con la cabeza agachada y la mirada fija en el celular.

La marcha tecnológica ya no la para nadie, y en esta nueva cultura digital existen bastantes publicaciones en contra del uso excesivo de los móviles y muy pocas a favor. La mayoría de los que están en contra argumentan que en esta era de la ubicuidad o digitalización o de la distracción y el ocio, se ha llegado a una deshumanización de las personas, que seamos más superficiales y menos críticos, menos creativos, más adictos, menos lectores, más solitarios, más aislados y menos deportistas.

Otros concluyen que el uso masivo de Internet y dispositivos móviles ha incrementado la inteligencia colectiva en muchos países y que la seguirá incrementando. Gracias a las redes sociales y los móviles, los ciudadanos derrocaron al gobierno tirano en Egipto y las redes de WathsApp han logrado detener los indices de delincuencia común en barrios de la Cd. de México que estaban en manos del crimen organizado. Por el contrario, el numero de extorsiones telefónicas vía celular se han incrementado en los últimos años, según datos del secretariado ejecutivo del Consejo de Seguridad Publica Nacional. https://drive.google.com/file/d/1ICBeRU_C1KIsZq_ISGa3JgzP6WLTNYxs/view

Los Internautas Mexicanos pasan 8 horas y 20 minutos del día conectados a Internet

La penetración de la tecnología se ha convertido en una navaja de dos filos: Puede ser un excelente recurso para empoderar a los adolescentes y jóvenes estudiantes mexicanos, incrementando la arquitectura de sus conexiones neuronales, provocando que se vuelvan mejores pensadores (pues leen y escriben como nunca en sus redes sociales) y por el lado contrario, volverse más superficiales y menos inteligentes. ¿Es posible que la tecnología pueda a la vez provocar más inteligencia o menos inteligencia en el ser humano? En recientes artículos de prensa en Estados Unidos se resaltan los efectos negativos de los teléfonos inteligentes, entre otros, el que señala que la socializacion humana ya es un lujo, del New York Times. (https://www.nytimes.com/2019/03/23/sunday-review/human-contact-luxury-screens.html)

Hace pocos meses en las redes sociales empezó a correr el rumos de que en Sillicon Valley los ejecutivos y programadores les habían prohibido a sus hijos menores de edad el uso de teléfonos móviles y tabletas. Muchos sostienen que la pantalla secuestra nuestra mente y nos vuelve adictos.

La nueva cultura digital nos ha ligado a las empresas y a servicios públicos y privados de todo tipo que permiten realizar compras, pagos, transferencias, reservaciones, acceder a pases de abordar o boletos para el cine, llenado de documentos, recibir y enviar archivos, desde el dispositivo móvil. Los estrategas de la mercadotecnia usan los datos de los usuarios de tarjetas de crédito y débito (dejamos huella digital en cada transacción) para personalizar la publicidad a través de las pantallas.

La marcha ya es imparable y estemos de acuerdo o no, los niños del Siglo XXI, desde que nacen están expuestos a un ambiente digital que no necesariamente es de aprendizaje, pues como vemos con frecuencia los docentes, los estudiantes que llegan a la preparatoria con un celular en mano, que utilizan todo el día, no saben ni siquiera enviar un correo electrónico utilizando las reglas de Netiqueta. Ya ni pensar en que tengan habilidades para sacarle ventaja académica a las aplicaciones educativas que están instaladas en sus móviles.

¿Cómo podemos los docentes, autoridades escolares y padres de familia llegar a un punto coincidente para decidir cuando si y cuando no los adolescentes y jóvenes estudiantes menores de edad deben usar los móviles?

Creo que debemos de escuchar primeramente a los autores neutrales antes de otros que tratan de vender productos de ultima moda, como puede ser un aparato, una aplicación o un método de aprendizaje. ¿Por qué razón? Por el evidente conflicto de interés. Los que tratan de vender un producto, siempre lo presentaran como la ultima coca cola en el desierto.

Luego buscar la recomendación de la comunidad académica o de las organizaciones profesionales como la organización mundial de la salud o los informes que se publica la OCDE o el Banco Mundial, siempre bajo una mirada critica y neutral de un investigador académico.

Tenemos que reconocer que no podremos detener el avance tecnológico y que no contamos con evidencia científica en México sobre el efecto que la digitalización masiva y la inteligencia artificial ocasionarán en la arquitectura neuronal de los niños y adolescentes mexicanos.

“La tecnología no debería sustituir a las interacciones humanas cara a cara (Los niños aprenden mucho más con interacciones humanas directas, que con un programa digital), ni a la actividad y juegos físicos, ni a las horas de sueño, ni a los buenos hábitos alimenticios ni al gusto por la naturaleza y el medio ambiente.(Andere, 2019)”

Los dispositivos móviles pueden ser un gran complemento en la estrategia de enseñanza y aprendizaje, pero nunca un sustituto del docente. Debemos buscar formas creativas de inmersión de los móviles en el aula, empezando por la gamificación y el uso de simuladores virtuales. La creación de vídeo reportajes y podcasting son estrategias que pueden conectar a los estudiantes con problemas de contexto que les permitan proponer alternativas de solución.

Mtro. Julio Aviles Romero

Presidente de la ABTE.

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MILENIALS: La nueva cultura laboral. ¿Los estamos preparando para que respondan a las demandas del sector productivo y de servicios?

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Los Millenials

Millennials, generación Y, generación yo yo yo o eco boomers. Son los nacidos entre 1980 y 1994 que están saliendo de las aulas universitarias para convivir en una sociedad que comienza a romper sus propias estructuras. De acuerdo con un estudio reciente de la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ), en Amé- rica Latina hay 157 millones de millennials –alrededor del 26% de la población total–, quienes interactúan con las generaciones de builders –nacidos entre 1925 y 1945–, baby boomers –de 1946 a 1964– y la generación X –de 1965 a 1979–. Fueron los millennials, quienes están por darle la bienvenida a las aulas a la generación Z –nacidos entre 1995 y 2009–, y próximamente a la generación Alfa –de 2010 a 2025–, los que desinhibidos y seguros, empezaron a retar a múltiples organismos, entre ellos, las instituciones educativas, y también modificaron su propia cultura.

En las décadas pasadas, la fuerza laboral, se despertaba a las siete de la mañana, registraba la entrada a las nueve a.m. y registraba su salida a las cinco p.m. Esta fue la vida que la mayoría de los llamados Baby Boomers y la generación X conocen actualmente. Este tipo de cultura laboral se esta viendo alterada ahora que los Millennials se empiezan a incorporar como fuerza de trabajo  en el mercado laboral.
Para seguir siendo competitivas, las organizaciones deberán, mas pronto que tarde adaptarse a las necesidades de las generaciones mas recientes de egresados  de las universidades y de postgrados.

Una de las formas más simples de hacer esto es la adopción de nuevas tecnologías. Los Millennials generalmente sienten una fuerte necesidad de agilidad y flexibilidad en sus entornos de trabajo. También esperan que la tecnología funcione sin problemas. Tal vez entre las herramientas más importantes en su kit básico de productividad se encuentren las relacionadas con las de comunicaciones en tiempo real (Skype, Google Hangaout, por citar algunas), aplicaciones basadas en la nube y por supuesto las redes sociales, donde ahora Whats App se impone como “la moda”.

Satisfacer sus necesidades de movilidad.

Mientras que un miembro promedio de la generación X, sin duda entiende lo que es un teléfono inteligente y sabe cómo usarlo hoy en dia, esta generación de profesionistas están menos interesados ​​en atar este dispositivo a su  lugar de trabajo. Los Millennials, por otra parte, viven sus vidas pegados a dispositivo móvil. Crecieron alrededor de computadoras, videojuegos, Internet, y la cultura web.

En cierto modo, la generación X inadvertidamente se a preparado para ser completamente entrelazada con la tecnología que utilizan, por lo que la tecnología dentro de su firma en un activo que se vuelve muy valioso.

Dado que estos adultos jóvenes encuentran una mayor comodidad en el uso de los dispositivos móviles para desarrollar sus actividades cotidianas, pueden perfectamente incorporar el flujo de trabajo en su dispositivo móvil con aplicaciones que operan desde la nube (Cloud Computing) que les permiten enviar y recibir datos, imágenes, vídeo en tiempo real hacia sus oficinas centrales prácticamente a cualquier hora y desde cualquier lugar donde haya disponibilidad de acceso a Internet. Es importante mencionar que los planes tarifarios de acceso a Internet están bajando cada vez e incluso, ahora como un estándar, se incluyen redes sociales sin costo.

Ellos prefieren un horario de trabajo flexible.

Una alta proporción de  Millennials prefieren un trabajo con horarios más flexibles y están dispuestos a ceder en casi cualquier otra cosa para hacer esto posible. Los empleadores van a tener más dificultades para conseguir o mantener a alguien más joven en la empresa a menos que esten dispuestos a romper el viejo paradigma del horario fijo e inflexible de 9 a 5  que ha gobernado el lugar de trabajo durante más de un siglo. Muchos de estos chicos millenials  van a preferir trabajar desde sus casas o ciertas horas por lo menos una parte de la jornada laboral, por lo que será más difícil tenerlos atados a un lugar fijo de trabajo. Para remediar esto,  las empresas tendrán que invertir recursos en aplicaciones que faciliten comunicaciones de vídeo que se puede configurar en un santiamén con un mínimo esfuerzo, en el dispositivo móvil.

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Proveerles de herramientas sencillas.

Desde su etapa de adolescentes, los Millennials han sido capaces de lograr al instante hechos milagrosos  (deslizar su dedo pulgar hacia arriba en un mapa para indicar su ubicación exacta), conectarse con amigos alrededor del mundo, encontrar cualquier cosa en el  buscador Google, incluso las trivialidades más esotéricas y estúpidas, por mencionar algunas cosas. Entonces, ¿qué ocurre si se les da un software de reunión que tarda diez minutos para que indaguen como se utiliza y cinco minutos en cargarse? O uno que se congele y se caen las llamadas?  No van a usarlo! Ellos esperan que esta  tecnología exclusiva para el trabajo, funcione a la perfección, cada vez que la necesiten. Si no se les  indica,  estos millenials la encontrarán por sí mismos.

Algunos investigadores, como Ron Zemke et al. (2000),  realizó estudios en los que se sostiene que los millennials  tienen una fuerte inclinación al trabajo en equipo, prefieren trabajar cuando los objetivos están bien claros, y se sienten cómodos bajo una fuerte figura de autoridad central. Son empleados muy exigentes con respecto a lo que esperan de un trabajo, sobre todo porque tienen por detrás una familia que los respaldará económicamente si deciden abandonarlo en caso de que no responda a sus expectativas.

En otros estudios realizados recientemente se afirma que estos chicos, que provienen de una niñez sobre saturada de actividades y horarios y que se han educado en una cultura cliente/servicio, ha marcado sus vidas y sus estilos de consumo. Son jóvenes que, nacidos en un contexto social fuertemente tecnologizado, utilizan estos artefactos productivamente y consideran, por ejemplo, que las computadoras no son un producto tecnológico sino parte de la vida cotidiana. Para ellos, resulta vital estar conectados 24/7: los medios tecnológicos no son sólo un mecanismo de comunicación sino también de socialización. Con una marcada capacidad multitarea (que implica un quiebre del pensamiento lineal), los estudios sostienen que los millennials tienen una fuerte orientación a fines y que éstos se vinculan de manera estrecha con su desarrollo personal. Muestran una marcada confianza en sí mismos, lo que hace que muchas veces sobrestimen el impacto de sus contribuciones. Buscan el camino rápido al éxito y la gratificación inmediata. Cuando las investigaciones los comparan con los jóvenes de las generaciones anteriores, muestran que temen menos a la autoridad que sus antecesores, que manifiestan una fuerte orientación a la familia y se identifican con los valores de sus padres, aunque tienen un discurso político más apegado al liberalismo y más conservador.

Julio Aviles R.

Presidente de ABTE

Referencias:

1.- Barolo, P. (2016). How to Make Your Organization More Attractive to Millennials. Publicación en Zoom Blog Enero 29, 2016. Disponible en: http://blog.zoom.us/wordpress/2016/01/29/how-to-make-your-organization-more-attractive-to-millenials/

2- Marin, E. (2000). La nueva generación y el trabajo. Disponible en: http://www.uca.edu.ar/uca/common/grupo83/files/La_Nueva_Generacion_Millenials_y_el_Trabajo.pdf

3.-Integración Laboral, Revista del Tecnológico de Monterey, Diciembre de 2014. Disponible en: http://www.sitios.itesm.mx/webtools/Zs2Ps/revistatec/diciembre.pdf